Una historia de navegación durante mal tiempo.


Invierno del 2009.

Aysén, hermosos parajes del sur austral de Chile. Yo y Edgar, el técnico de Chiloé, nos aprestábamos a subirnos a la Alfonsina, la nave del David Bravo y su ayudante el “Viejo Chico”. La misión: ir al Isla Tangbac e Islas Cuptana y Tránsito a varios sitios, realizar estudio de línea de base, relizar lances de CTDO, muestreos bentónicos y fondear un Correntómetro Nortek.

Todo bien mientras navegabamos a través del fiordo Aysén hasta el pequeño y amistoso pueblito de Puerto Aguirre, allí  recalamos para ver el partido de Chile versus Venezuela. Esa vez ganamos por 3 a 2 allá en Puerto La Cruz, fué emocionante ver ese partido en un lugar dónde solamente hay TV satelital.

Luego de pernoctar en la Alfonsina y tomarnos un desayuno de campeones, nos dirigimos a la Isla Tangbac, con la buena suerte que el tiempo en esos momentos esta empezando a empeorar. Cuando nos aproximamos luego de unas 6 horas de navegación, a Puerto Lampazo, y con una insesante lluvia, empezaron las rachas de 40 nudos de viento Nor Weste, tan temibles en estas latitudes. Ese día por supuesto no realizamos ningún monitoreo y por supuesto la lluvia no cesó, asi continuó por 2 días.

La Alfonsina

Malo!! está malo pa’  salir

decía el Viejo Chico, que con décadas de navegación en el cuerpo por esos fiordos y canales, no podiamos ni siquiera comenzar una discusión de poder salir o no a fondear el equipo, ya que la cuadratura lunar se nos hiba a empezar a escapar de los dedos.

Bueno, obligados a disfrutar de unas sopaipillas hechas por las hábiles manos de David. Que mientras fumaba su enesimo cigarro del día y luego de haber tomado a secas su cerveza/limon/sal, que según el era remedio infalible para combatir gripes, ponía el DVD de la cumbias colombianas y si no otro de los grandes éxitos de canciones cebolla de los 80’s.

Abordo todos nos tratabamos de Pinche Cabrón, en relación a la película Chicana Blood In Blood out, película que yo ví como cuando tenía 15 años, pero David se la habia conseguido recién por ahí. Así podiamos pasar horas tratándonos de Pinches Cabrones, y nos matabamos de la risa.

La moral comenzaba a bajar, no podiamos salir y pasaban los días, depronto, un claro. Nos miramos y dijimos: vamos!!, por último a ver si nos permite ponder el correntómetro y hacer unos lances. Nos aprestamos a salir. Sí!! estaba bueno para navegar y hacer un par de cosas. Navegamos hasta el punto en Isla Tangbac y realizamos las maniobras de fondeo. justo cuándo ya terminábamos, comienza a levantarse viento y bajar la luz, ya eran como las 5 de la tarde. Debiamos regresar rápidamente.

Extraído de Goggle Earth

Lo peor era que navegábamos hacia el Norte, devuelta a Puerto Lampazo. El viento no pegaba de lleno en la proa. La Alfonsina arremetía contra las olas que ya en ese momento se formaban. Y piensas será por marea o por viento, o ámbas?? En la cocina, se caían las ollas vacías, la radio de onda corta chirreaba frases de otros buques en tránsito. La lluvia no dejaba ver tan simple la ruta, los vidrios se mojaban y el “Viejo Chico” debía de hacer malabares con las rachas que nos tiraban al babor. El GPS entonces ayudaba a seguir ruta. El ecosonda no marcaba fondo. El reloj marcaba las 17:30, ya el ocaso se había manifestado.

David Bravo, como su apellido lo indicaba, salía del puente y prendía un cigarrillo, y daba la cara al mal tiempo. Yo lo observaba. Era como que se reía de todo esto, él de tanta experiencia en estos lares, había dejado de sentir miedo. Mientras tanto, Edgar le hacía gracias al “Viejo”, y este reía entredientes mientras no soltaba la caña, los motores a toda marcha.

Edgar y el "Viejo Chico"

Edgar y el “Viejo Chico”

Luego de unos 45 minutos de recorrido, el GPS comenzaba a marcar una menor distancia a Puerto Lampazo, unas 5 millas. Ya las cara se veían más relajadas.

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Una respuesta a Una historia de navegación durante mal tiempo.

  1. hugo dijo:

    Hola Hugo
    Constato que la prosa te fluye facil,bonitos recuerdo de unos de los tantos miticos viajes por los canales sureños.El viejo chico sigue navegando sorteando temporales y rompientes a bordo de la Alfonsina,yo este año un poco alejado,sintiendo a lo lejo la musica marina y en noches oscuras el viento de la costa golpea los ventanales de mi nave terrestre,trayendome voces salinas que gritan mi nombre…..,de reojo miro mi bolso negro siempre listo al lado de la puerta….

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